Colaboraciones

 

La conclusión del documento del I Encuentro Latinoamericano de «CPS» en Santiago de Chile y la Conferencia Episcopal Chilena

 

 

 

03 agosto, 2026 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

 

La conclusión del documento del I Encuentro Latinoamericano de «CPS», «Cristianos para el Socialismo» (Santiago de Chile, del 23 al 30 de abril de 1972) decía así, adhiriéndose a unas palabras del «Che» Guevara: «Los cristianos deben optar definitivamente por la revolución y muy especial en nuestro continente, donde es tan importante la fe cristiana en la masa popular; pero los cristianos no pueden pretender, en la lucha revolucionaria, imponer sus propios dogmas ni hacer proselitismo para sus iglesias; deben venir sin la pretensión de evangelizar a los marxistas y sin la cobardía de ocultar su fe para asimilarse a ellos» (Consecuencia cristiana o alienación política, pág. 189, Santiago de Chile, 1972).

De Medellín a Santiago hay una evolución. Medellín se aparta, a nivel teórico y práctico, de la ideología marxista. En Santiago se adopta el análisis marxista y se busca una alianza estratégica —y no solo táctica— entre cristianos y marxistas.

La Conferencia Episcopal Chilena no tardó en desaprobar este movimiento («CPS») y en prohibir a sacerdotes, religiosos y religiosas el pertenecer a él. En el documento, redactado en agosto de 1973, el episcopado chileno expone las razones de su decisión sobre «CPS»: obsesión por las cuestiones político-sociales; utilización del método marxista-leninista para explicar la historia y la religión; nuevo clericalismo al intentar involucrar a la jerarquía y a toda la Iglesia en su programa de acción política; manipulación de la Sagrada Escritura, sustituyendo su verdadero contexto por unas ideologías que no tienen ninguna relación con el Magisterio de la Iglesia. Los obispos chilenos terminan afirmando que la orientación de este movimiento contradice las verdades más elementales de la Fe católica: la existencia de Dios, la libertad humana y la autonomía de lo moral y lo espiritual.