Colaboraciones
«Los mitos de Medellín»
05 agosto, 2026 | Javier Úbeda Ibáñez
¿Qué se entiende por Medellín? Este es el nombre genérico de un ambiente que arranca de la celebración de la II Conferencia general del Episcopado Latinoamericano, que tuvo lugar en la ciudad colombiana de Medellín.
El CELAM —Consejo Episcopal Latinoamericano— convocó esta Conferencia en 1968. Era la primera vez que se reunía después del Vaticano II y se proponía aplicar las conclusiones y orientaciones del Concilio a los países de Latinoamérica. Esta oportunidad no la dejaron escapar algunos grupos de presión. Tenían interés en que la «aplicación» del Vaticano II fuera en la línea «tercermundista» y de la «teología de la liberación», e influyeron en la redacción del documento de trabajo, que recibió severas críticas de muchos obispos. Monseñor Juan F., de Venezuela, escribió: «Ni el lenguaje ni el estilo parecen episcopales… Documento de presión y documento depresivo» (El Nacional, Caracas, 19-VII-68).
A finales de 1968 aparece, editado por el CELAM, el volumen La Iglesia en la actual transformación de América Latina, a la luz del Concilio. Consta de tres apartados: Promoción humana, Evangelización y crecimiento de la fe, La Iglesia visible y sus estructuras. El término «Medellín» se utilizó posteriormente para designar los dos primeros epígrafes de Promoción humana, Justicia y Paz. En estos textos hay una inflación de palabras que se prestan a fáciles tergiversaciones: alienación, liberación, emancipación, sociedad nueva, concientización, etc.
La táctica de estos grupos es inmejorable, pero poco veraz: primero introducen, parcialmente, su ideología en un documento episcopal y, posteriormente, toman esa parte como la totalidad del documento.
La Conferencia condenó tanto al capitalismo como al marxismo; a este último de una manera más tímida. Sin embargo, algunos grupos clericales activistas intentaron demostrar que ese humanismo del marxismo se identifica con el cristianismo. En los años siguientes surgen diversos movimientos con este objetivo: «Golconda», «Grupo de los 80», «ONIS», «Sacerdotes para el Tercer Mundo».
La opción por el socialismo es el punto de partida de la reunión: «Nuestra base teológica nos dice que la fe del cristiano debe llevarlo a un compromiso de tipo político. Creemos que el socialismo es el único modo de escapar del subdesarrollo» (El Mercurio, Santiago de Chile, 17-IV-71). Para justificar esta postura intentan eliminar los prejuicios y desconfianzas entre marxistas y cristianos. No dudan tampoco, como ya se ha dicho, en manifestar su adhesión, como cristianos, al gobierno social-marxista de Allende.