Colaboraciones
El término «Patria»
13 septiembre, 2026 | Javier Úbeda Ibáñez
La Patria no se la elige, sino que se la honra. Cuán equivocado estuvo Rousseau al decir que la Patria es un «contrato social». No somos miembros de la Patria por un contrato colectivo. La Patria no es comparable a un partido político o a un club deportivo, a los cuales podemos afiliarnos o de los que podemos retirarnos libremente. No es así la Patria, un contrato que se puede romper, un contrato rescindible. La Patria me viene con el nacimiento, previamente a toda elección mía voluntaria. Es, pues, una mentira del liberalismo, la del contrato social, pero también lo es del marxismo, con sus «proletarios del mundo uníos», tan apátrida como aquel. La Patria es una realidad anterior y superior a las clases sociales. Puedo cambiar de clase, pero no de Patria. La revolución cultural ha impuesto para combatirla el llamado «ciudadano del mundo», concepto creado por el nuevo orden mundial para que la persona no se sienta que pertenece a ninguna Patria en especial y sientan menos violencia cuando ellos se la quitan.