De Libros

 

Biografía del primer cristiano y obispo moderno de la historia

 

El célebre historiador irlandés Peter Brown ofrece una de las más conocidas y eruditas biografías que existen sobre san Agustín

 

 

 

José Francisco Serrano Oceja | 19/01/26


 

 

 

"Agustín de Hipona. Una biografía" (Taurus), es uno de los trabajos más significativos del gran investigador de la Antigüedad tardía Peter Brown, cuya influencia ha marcado a varias generaciones de historiadores.

 

 

 

  1. Nuevas evidencias
  2. Un retrato de la época
  3. Prólogo del profesor José Enrique Ruiz-Domènec
  4. La búsqueda de la verdad

 

 

 


Peter Brown.

 

 

 

Cuando apareció en español la reedición de este libro, en los inicios del siglo XXI y en la por desgracia desaparecida editorial Acento, del grupo SM, don José Luis Lorda escribió en Aceprensa que estamos ante “una de las más conocidas y eruditas biografías que existen sobre san Agustín”.

 

Nuevas evidencias

Tal cual. La edición primera es de 1967. En la reedición que publicó Acento aparecía ya con un epílogo de Brown, en dos actos, que era un libro añadido al libro, casi como las “Retractaciones” que escribió san Agustín al final de la vida sobre su obra. “Nuevas evidencias” y “Nuevas direcciones” se llaman y están en la actual de Taurus.

En la primera, ofrece una panorámica de las novedades que se han producido en las fuentes y documentación agustiniana, sobre todo, “Las cartas Divjak” y los “Sermones Dolbeau”. En la segunda, revisa las líneas generales de su trabajo a la luz de la bibliografía posterior y de las observaciones críticas recibidas.

De entre esas observaciones está el hecho de que de esta biografía, que sin duda es clásica, se hubiera dicho que le faltaba filosofía y teología, profundidad teológica, vamos, como no ocurrió así con el posterior volumen que escribió Henry Chadwick. (Agustín, Cristiandad, Madrid, 2001).

 

Un retrato de la época

Concluía el profesor Lorda que “por su parte, el libro de Brown se atiene al orden cronológico y consigue hacer un buen retrato de la época, donde inserta la obra de san Agustín, en general bien descrita. En los temas que se refieren a la gracia, se nota la perspectiva cultural protestante. Y en otros, algunas distancias mentales y religiosas respecto al biografiado”.

Con todo lo dicho hasta ahora, que la editorial Taurus se haya lanzado a republicar este clásico es una aportación que no debe pasar inadvertida y que, por cierto, el lector habitual de los trabajos de Peter Brown lo hace ahora en su cabeza con los añadidos que este oxoniense ha hecho a posteriori sobre múltiples temas, por ejemplo, el papel de la economía en los primeros siglos del cristianismo, o el del cuerpo, o el de las relaciones sociales, o el de los obispos en los períodos pre y post-constantinianos.

 

Prólogo del profesor José Enrique Ruiz-Domènec

La clave de la actual edición nos la da el prólogo que Taurus ha introducido del profesor José Enrique Ruiz-Domènec.

Dice este reconocido historiador que estamos ante una biografía de quien supo dar respuestas a las interpelaciones de un período de la historia cercano a los problemas que aún siguen siendo nuestros problemas, empezando por el de la felicidad, el sentido del cuerpo, el de la historia, el papel de la violencia…

Agustín, antes y ahora, es un referente, una guía para los tiempos de zozobra, “así lo proclamó urbi et orbi León XIV desde el balcón de la plaza de san Pedro el día de su elección como papa de la Iglesia católica”, apunta Domènec.

 

La búsqueda de la verdad

Al margen de que en esta biografía se deshacen muchos mitos sobre cuestiones debatidas sobre el pensamiento agustiniano, como la intransigencia de los católicos y de dogma católico, o la de la sexualidad, o la del papel de la violencia, queda claro que la Iglesia católica era esencial para lo que Agustín más apreciaba de sí mismo: la búsqueda de la verdad.

También que a sus cristianos, a sus comunidades, como obispo, les dio conciencia de su entidad, les dijo a quién y adónde pertenecían y a lo que debían mantenerse leales.

Peter Brown escribe que “lo que mi biografía trató de transmitir fue un sentido de movimiento humano en una figura habitualmente identificada con todo lo que de más rígido e intransigente había en el dogma católico”.

Una identificación que, una vez leído este libro, deja de ser y aparecer como intransigente, dogmático. Todo lo contrario, se configura como quien dio un salto de gigante en la historia del pensamiento, el primer cristiano moderno en la historia, véanse “Las confesiones”.

¡Cómo me hubiera gustado saber qué opinaba Joseph Ratzinger de esta biografía de Agustín de Hipona!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Peter Brown,
Agustín de Hipona. Una biografía.
Taurus.