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Adamuz: Los colegios de Attendis de Huelva sufragarán la educación de Cristina, la niña de 6 años que ha perdido a su familia

 

Otro de los testimonios de fe que ha conmovido a España entera es el de Fidel: “Mi madre iba rezando el rosario. Y creo que ella tuvo que decir: ‘Llévame a mí, pero a mi hijo y a mis nietos los dejas aquí’”

 

 

 

21/01/2026 | Marta Santín


 

 

 

La Guardia Civil se encontró con la niña de seis años deambulando por las vías del tren. Había logrado salir por la rendija de un hueco tras el impacto. Caminaba sola, desorientada, preguntando por sus padres y por su hermano. No sabía —no podía saber— que era la única superviviente de su familia. Sus padres, Cristina Álvarez y Félix Zamorano, y su hermano pequeño, Pepe, de 12 años, habían fallecido en el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba). La pequeña está ahora con sus abuelos.

 

 

 

  1. "Su clase, 1º de la ESO, derrumbada"
  2. Corren con todos los gastos educativos

  3. El testimonio de Fidel: fe en medio del dolor

  4. "Se ha ido con el amor de su vida, Jesús de Nazaret"
  5. El párroco de Adamuz
  6. El obispo de Córdoba, con las víctimas y sus familias

 

 

 


El colegio Tierrallana, donde estudia
la única superviviente de la familia Zamorano,
celebra una misa por las víctimas.

Imagen: Tierrallana.

 

 

 

Cristina había salido de aquel tren sin saber que acababa de perder casi todo. Aquella imagen —una niña sola sobre las vías, buscando a los suyos— ha quedado grabada en la memoria colectiva de un país entero.

La familia Zamorano, natural de Punta Umbría (Huelva), volvía de Madrid. Habían pasado un fin de semana especial, un regalo de Reyes Magos: ver al Real Madrid y disfrutar juntos del musical de El Rey León. Nadie podía imaginar que ese viaje terminaría convertido en tragedia.

Según informaciones recogidas en los medios los abuelos maternos y un tío de la menor se harán cargo de su custodia. Los abuelos se desplazaron de inmediato a Córdoba, donde se alojan en un hotel cercano al hospital para estar junto a la niña en todo momento. Cristina permanece acompañada constantemente por su familia, arropada y protegida tras el golpe más duro que puede recibir una infancia.

 

"Su clase, 1º de la ESO, derrumbada"

Cristina y su hermano Pepe asistían a los colegios Tierrallana y Entrepinos, centros del grupo Attendis, una institución educativa de inspiración cristiana cercana al Opus Dei. Desde el primer momento, la comunidad educativa se volcó con la familia.

Según informaron Huelva Red y Huelva Información, desde el lunes siguiente al accidente, todos los colegios de Attendis celebraron misas y oraciones en memoria de los fallecidos y por la recuperación emocional de Cristina. Alumnos, profesores y familias se reunieron en un clima de silencio, lágrimas y fe compartida.

En una entrevista recogida por Espejo Público (Antena 3) y difundida también por un tuit de Universitarios Católicos, José María Ordóñez, director del colegio Entrepinos expresó públicamente el dolor de toda la comunidad educativa: “Es un momento muy duro y doloroso para todos. Su clase en concreto de 1º de la ESO están derrumbados, desconsolados. Estamos deseando hablar con los familiares de Cristina, la única que ha sobrevivido a la familia, porque nuestra empresa educativa, Attendis, significa en latín atender, y estamos deseando atender a esa familia, acompañar a Cristina y a la familia, que no están solos, y en ese acompañamiento formativo en todo lo que le queda por delante”.

 

Corren con todos los gastos educativos

Fruto de ese compromiso, el colegio ha decidido hacerse cargo de todos los gastos de la educación de Cristina hasta que finalice su etapa escolar en el centro, una decisión que ha sido recibida con gratitud y emoción por quienes siguen de cerca la historia.

Cristina lo ha perdido casi todo. Pero no está sola. Le queda el cariño de sus abuelos, de sus tíos, de sus compañeros de clase y de una comunidad educativa que ha decidido caminar con ella.

Cristina seguirá creciendo con una ausencia imposible de llenar. Pero también con una red de amor que se ha tejido a su alrededor: su familia, su colegio, su fe y un país entero que no la olvida.

 

 

 

 

 

 

El testimonio de Fidel: fe en medio del dolor

Junto a la historia de Cristina, otro testimonio ha conmovido profundamente a España. Es el de Fidel, hijo de Natividad, una de las víctimas del accidente.

En una entrevista televisiva con Susanna Griso en Espejo Público (Antena 3), Fidel habló con una serenidad que emocionó incluso a la presentadora, incapaz de contener las lágrimas. Su relato es un testimonio de fe vivido desde lo más hondo del dolor.

Fidel explicó que su hermano logró sacar a sus hijos del tren. Y añadió una frase que ha quedado grabada en quienes la escucharon: “Mi madre iba rezando el rosario en ese momento. Y creo que ella tuvo que decir: ‘Llévame a mí, pero a mi hijo y a mis nietos los dejas aquí’”.

 

 

 


La última imagen de Natividad,
disfrutando junto a sus nietos en Madrid.

Foto cedida.

 

 

 

"Se ha ido con el amor de su vida, Jesús de Nazaret"

En esa misma intervención, Fidel afirmó: “Mi madre se ha ido con el amor de su vida, que era Jesús de Nazaret”.

Habló también de la fragilidad de la vida —“la vida en cualquier momento se va”— y de la necesidad de no dar importancia a “cosas banales”. Y quiso expresar públicamente su agradecimiento: “A mi ciudad, a mucha gente de Huelva; estamos agradecidos a toda Andalucía y a España entera. La solidaridad del corazón de todos los españoles. A pesar de las batallas de los políticos, tenemos que valorar la solidaridad y el corazón de los españoles”.

Estas palabras fueron compartidas también por el obispo José Ignacio Munilla en sus redes sociales, destacando el impacto espiritual de este testimonio.

 

 

 

 

 

 

El párroco de Adamuz

Desde Adamuz, el párroco Rafael Prados Godoy, de la parroquia de San Andrés, explicó en declaraciones a Vatican News que el pueblo vive estos días sumido en el dolor, pero también sostenido por la fe y la oración. Subrayó la cercanía de la Iglesia con las familias afectadas y la importancia de acompañar, escuchar y rezar juntos en medio del sufrimiento.

“La solidaridad que se ha despertado en el pueblo y en la ciudad, especialmente los sanitarios que han estado toda la noche atendiendo a los heridos y a sus familiares es lo único positivo en este grave acontecimiento”, afirmó Prados recogidas por la web de la diócesis.

“Como la parroquia queda retirada del centro logístico donde empezaron a llegar los pasajeros, decidimos abrir una nave que tiene el coro de la Virgen del Sol, y allí fue donde empezamos a atender a los pasajeros que no necesitaban atención médica. Aquellos que llegaban grave, inmediatamente eran llevados en ambulancia o eran atendidos en este hospital de campaña y nosotros pues acogíamos a aquellos que simplemente estaban esperando a que los pudieran llevar a su destino. Los acogimos allí con lo que teníamos, con comida, con agua, con café caliente. En cuanto ya estaban sentados y un poquito serenos, dentro de obviamente, de las circunstancias, pues acompañarlos y escucharlos y dejar de alguna manera que ellos se desahogaran y fuera un bálsamo en ese momento de dolor”, ha relatado.

 

El obispo de Córdoba, con las víctimas y sus familias

En este contexto, el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, visitó la localidad y a las familias, según informó la Diócesis de Córdoba. Durante su presencia, afirmó que: “En estos momentos nos hace falta fe para seguir caminando”.

Una frase sencilla, pronunciada en un lugar marcado por la tragedia, que resume el sentir de muchos.

El pastor de la Diócesis ha explicado que los sacerdotes que atienden la capellanía del Hospital Reina Sofía han estado y seguirán estando a disposición de las víctimas y sus familiares.

Ahora mismo se necesita mucha ayuda y la Diócesis está disponible para prestar toda la que sea necesaria. “Es necesaria ayuda médica, pero también psicológica y espiritual, porque en estas situaciones hace falta sentir confianza y fe que nos ayude a ponernos en pie y seguir caminando”, ha dicho.

 

 

 


El obispo de Córdoba Jesús Fernández,
atiende a los medios en Adamuz.