Familia
La organización católica de familias denuncia el deterioro de España en lectura, matemáticas y ciencias y pide un Pacto de Estado que dé estabilidad al sistema educativo
09/09/26 | Marta Santín, X
La Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA) ha expresado su "profunda preocupación" por los resultados de PISA 2025, que sitúan a España ante sus peores registros históricos en lectura, matemáticas y ciencias. La organización considera que las cifras evidencian que el actual modelo educativo no está dando los resultados esperados y reclama un cambio de orientación de las políticas educativas.
- Revisar el modelo educativo
- Uno de cada tres alumnos no alcanza el nivel básico
- Absentismo y problemas de convivencia en las aulas
- La inteligencia artificial entra en las aulas
- Las familias reclaman tiempo para educar
- Las siete propuestas de CONCAPA
- Un Pacto de Estado más allá de los partidos
- Participación real de toda la comunidad educativa
Estudiantes en una clase de secundaria.
Europa Press. Archivo.
Revisar el modelo educativo
Los alumnos españoles alcanzan 451 puntos en lectura, 457 en matemáticas y 477 en ciencias, unas cifras que, para CONCAPA, no pueden analizarse únicamente desde una perspectiva estadística.
"Detrás de estas cifras hay alumnos que encuentran mayores dificultades para comprender un texto, resolver un problema matemático, razonar o adquirir los conocimientos necesarios para afrontar con garantías su futuro", señala Ángela Melero Camarero, presidenta de CONCAPA Nacional.
La organización considera que los resultados obligan a revisar el modelo educativo desarrollado durante los últimos años. Desde la entrada en vigor de la LOMLOE, el sistema ha incorporado nuevas metodologías, un mayor peso del enfoque competencial y cambios en los criterios de evaluación. CONCAPA entiende que PISA plantea dudas sobre la eficacia de este modelo y reclama que la ley sea evaluada y, en su caso, revisada.
"Una ley educativa debe poder ser evaluada con rigor y rectificada cuando los indicadores demuestran que los objetivos planteados no se están alcanzando", advierte Melero.
Uno de cada tres alumnos no alcanza el nivel básico
Uno de los datos que más preocupa a los padres es que aproximadamente uno de cada tres alumnos españoles de 15 años no alcanza el nivel básico en lectura y matemáticas. Al mismo tiempo, son muy pocos los estudiantes que se sitúan en los niveles superiores: apenas un 2% lo consigue en lectura y un 4% en matemáticas y ciencias.
CONCAPA rechaza que la respuesta a estas dificultades consista en reducir las expectativas sobre los alumnos. Los estudiantes que necesitan ayuda deben disponer de apoyos específicos, profesionales y recursos, pero la inclusión no debería implicar rebajar aquello que se espera que sean capaces de aprender.
"La inclusión no puede confundirse con una rebaja de las expectativas", sostiene la presidenta de CONCAPA. En este contexto, Melero cuestiona que promocionar de curso o conseguir una titulación pueda convertirse en el principal indicador del éxito educativo. "La educación no puede consistir en aprobar sin aprender", afirma.
Absentismo y problemas de convivencia en las aulas
Los resultados de PISA también reflejan otros aspectos que la organización considera preocupantes. El 34% de los alumnos españoles reconoce haber faltado al menos un día completo al colegio durante las dos semanas anteriores a la prueba. Además, el 39% afirma que el ruido y el desorden dificultan la mayoría o todas sus clases de ciencias.
Para CONCAPA, estos datos ponen sobre la mesa la necesidad de recuperar elementos que considera esenciales para el aprendizaje: el conocimiento, el esfuerzo, el estudio, la lectura, la convivencia y el respeto a la autoridad educativa del profesor.
La organización reclama también que los docentes cuenten con respaldo y con tiempo para desarrollar su función. "Los docentes necesitan sentirse respaldados y disponer de tiempo para aquello que constituye el núcleo de su profesión: enseñar y acompañar a sus alumnos", afirma Melero.
En este sentido, CONCAPA reivindica el papel del profesor como alguien que posee los conocimientos y las herramientas necesarias para enseñar y orientar al alumno hacia las fuentes del aprendizaje, y no como un mero mediador entre el estudiante y el conocimiento.
La inteligencia artificial entra en las aulas
La utilización de la inteligencia artificial constituye otro de los elementos que CONCAPA considera necesario abordar. El 54% de los estudiantes españoles utiliza semanalmente chatbots de IA para aprender. Un 40% recurre a ellos para resumir textos que debía leer y un 33% para redactar trabajos.
La organización no plantea una oposición a estas herramientas. Al contrario, reconoce las posibilidades educativas que ofrece la inteligencia artificial, pero insiste en que debe complementar el aprendizaje y no sustituir el esfuerzo intelectual.
"La IA debe ayudar a nuestros hijos a pensar, no pensar en lugar de ellos", resume la presidenta de CONCAPA.
Por eso, la organización apuesta por recuperar el valor del libro, la escritura manual, el papel y la lectura pausada, especialmente en las primeras etapas educativas, junto con una formación que permita utilizar de manera responsable tanto la tecnología como la inteligencia artificial.
"Para utilizar bien la inteligencia artificial, primero hay que saber leer, escribir, comprender y pensar", dice CONCAPA.
Las familias reclaman tiempo para educar
El papel de los padres constituye otro de los ejes del análisis de CONCAPA. PISA refleja un descenso en el número de alumnos que manifiestan hablar semanalmente con sus padres sobre lo que hacen en el colegio o sobre los problemas que tienen en él.
Para la organización, este dato obliga a plantear también cómo se está entendiendo la conciliación. CONCAPA considera necesario facilitar a las familias tiempo suficiente para ejercer su responsabilidad educativa.
Las siete propuestas de CONCAPA
Ante los resultados de PISA 2025, CONCAPA reclama al Gobierno pasar del diagnóstico a la actuación y plantea siete medidas prioritarias.
La primera es recuperar los conocimientos fundamentales como eje de la educación. La segunda consiste en reforzar Lengua, Matemáticas y Ciencias desde las primeras etapas escolares.
La tercera propuesta reclama evaluaciones externas rigurosas y homogéneas, que permitan conocer el nivel real de los alumnos y comprobar también si las políticas educativas están funcionando. La cuarta pide garantizar refuerzos específicos para quienes presenten dificultades de aprendizaje y dotar a los centros de los profesionales y recursos necesarios.
La quinta medida pasa por recuperar una auténtica cultura del esfuerzo, el estudio y la excelencia, reconociendo el trabajo y la responsabilidad de los alumnos. La sexta consiste en reducir la burocracia que, según CONCAPA, resta tiempo al profesorado y reforzar su autoridad educativa. La séptima reclama una mayor capacidad de participación y decisión de las familias sobre la educación de sus hijos.
Un Pacto de Estado más allá de los partidos
CONCAPA quiere evitar que el debate sobre PISA se convierta en una disputa partidista. "Los resultados de PISA 2025 no son un problema de un partido político, de una comunidad autónoma o de una determinada red educativa. Son un problema de España", afirma Melero.
La organización considera que la respuesta debe implicar a las administraciones y al conjunto de la comunidad educativa. De ahí su petición de un Pacto de Estado por la Educación que permita poner fin a la sucesión de reformas asociadas a los cambios de Gobierno.
CONCAPA critica que España haya ido acumulando reformas educativas y que convivan distintos sistemas autonómicos que, a su juicio, terminan generando desigualdades entre los alumnos, una situación que también tiene consecuencias cuando estos se enfrentan a la PAU. Frente a ello, reclama estabilidad, continuidad y un proyecto educativo de país que supere el horizonte de una legislatura.
Participación real de toda la comunidad educativa
Ese pacto, según la propuesta de la organización, debería construirse mediante el diálogo y con la participación real de toda la comunidad educativa, incluidas las familias. Debería garantizar unos conocimientos fundamentales comunes, igualdad de oportunidades con independencia de la comunidad autónoma de residencia, una cultura del esfuerzo y la excelencia, reconocimiento y autoridad del profesorado, apoyo a los alumnos que lo necesiten y libertad de enseñanza y de elección de las familias.
La organización considera que las familias no necesitan otra reforma centrada en cambiar nombres de asignaturas, criterios de evaluación o terminología pedagógica. Reclama, en cambio, "estabilidad educativa y acuerdos duraderos".
La conclusión de CONCAPA es clara: la educación no debería cambiar con cada Gobierno. La organización reclama que el futuro de los alumnos quede por encima de las diferencias políticas y que el sistema vuelva a situar en el centro a los alumnos, los profesores y las familias. Para la confederación, PISA 2025 debe servir precisamente como punto de partida para ese cambio.