EL EVANGELIO DEL DOMINGO
por Gervasio Portilla García
01.02.2026
IV Domingo del Tiempo Ordinario (A)
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (5, 1-12a)
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.Bienaventurados los mansos,
porque ellos heredarán la tierra.Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados.Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa.
Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».
Palabra del Señor
COMENTARIO:
El Evangelio de este Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario, recoge el pasaje evangélico de las "Bienaventuranzas".
Es el corazón del llamado "Sermón de la Montaña"; en el que Jesús presenta la singularidad de su mensaje y las normas de conducta del nuevo orden por Él inaugurado.
Cuanto mejor nos iría como pueblo de Dios, si este profundo mensaje de Jesús, lo hiciéramos permanentemente nuestro y sobre todo en los centros de poder social, político y económico.
Las Bienaventuranzas, son una llamada urgente a la acción y al dinamismo transformante de los individuos.
Hasta el próximo Domingo si Dios quiere. Paz y bien.