REFLEXIONES DESDE EL CORAZÓN

 

NINGÚN AMANTE DE LA LIBERTAD Y LA DEMOCRACIA PUEDE BLANQUEAR A UN RÉGIMEN COMO DEL CHINO

 

 

 

Gervasio Portilla | 14.04.2026


 

 

 

Mientras el máximo dirigente de China XI Jimping, le dice a Pedro Sánchez, lo que debe ser el lado correcto de la historia, conocíamos pocas horas antes, un demoledor informe de Reporteros Sin Fronteras, sobre la libertad de expresión y las auténticas persecuciones a las que se somete la libertad de prensa y libre expresión en el país comunista.

Según Reporteros Sin Fronteras, el pasado año más de cien periodistas y defensores de la información fueron detenidos por el régimen comunista.

China, ocupa el puesto 178 de 180 países en la clasificación de 2025 en libertad de expresión.

Instrumentos de control como el llamado «Gran Cortafuegos» en internet, que permite el bloqueo de páginas informativas consideradas indeseables para el régimen, son habituales.

Según el amplio informe de «Reporteros Sin Fronteras», la red social We Chat, se ha convertido en una especie de «caballo de Troya» de la policía para controlar todas las conversaciones a través de la red, pudiendo sin control judicial alguno, ser vistas por las propiaS autoridades, sin motivo alguno.

Por otro lado podríamos seguir contando, sobre las atrocidades de los llamados centros de reeducación, en los que miembros de la etnia Uigur, son detenidos y donde se calcula según algunos informes, puede llegar al millón de personas afectadas, incluso parece ser, con desapariciones a gran escala.

El pueblo Chino, vive una dictadura con todo tipo de vulneraciones de los más básicos derechos civiles, por ello es vergonzoso, que él presidente del Gobierno de España, muestre últimamente, en todo tipo de declaraciones lo que parece ser que no le importa, un apoyo político a una dictadura, de las más sangrientas del mundo.

El Gobierno de España, no tiene con esta posición respecto a China, ninguna credibilidad moral ni ética para hablar de paz ni de derechos humanos en ninguna parte del mundo.

Aquellos que contribuyan, bien por beneficios comerciales, bien por otras causas, a dar cobertura al gobierno de China más parecen ser cómplices por acción u omisión, de una continua y tenebrosa vulneración diaria de derechos humanos.

Europa, no puede mirar hacía otro lado, a no ser que la vara de medir sobre los derechos humanos y las libertades, sea puro relativismo.

Ningún amante de la libertad y la democracia puede justificar ni menos blanquear a un régimen de terror como el Chino.

 

 

Gervasio Portilla García,
Diácono permanente y periodista